En mi ruta diaria a mi trabajo me encuentro con estos estacionamientos que, espero, pronto tengan nuevas bicicletas del plan de Biclicletas Públicas de Providencia.
El nuevo paradero se ubica en la calle Hernando de Aguirre justo al llegar a Providencia y Av. Tobalaba. (Mapa)
Me alegra mucho que haya un paradero en ese lugar, pues en dicha intersección el tráfico ha ido en aumento de manera desmedida. Cada día en Tobalaba con Providencia se crean embotellamientos que pueden durar más de media hora (con facilidad). Esperemos que esto ayude a descongestionar.
Ya hemos hablado antes de las bicicletas públicas y de el gran exito que han tenido en la comuna































Mauricio, creo que las razones están claras y obviamente fue una decisión de diseño. Sin embargo, reflejan claramente una realidad: las bicicletas efectivamente no son una prioridad en el diseño vial.
Otras alternativas fueron desechadas, o más probablemente, nunca contempladas. Por ejemplo: disminuir la cantidad de calzadas para automóviles de Pocuro hacia el oriente para dejar espacio a la maniobra de doblar. O prohibir doblar hacia la izquierda a los que van hacia el poniente, como sí se hizo en Avda Larraín donde hay un problema similar. Con esta última solución, le traspasas el costo a los automovilistas que deberán darse una vuelta a la manzana en lugar de doblar directamente a la izquierda.
Eso sí, creo que el título que usó Alejo puede causar confusión o predisposición al lector. En mi calidad de conductor-de-4x4-sobredimensionado-para-la-ciudad (C16S) que usa Pocuro por la vía y perspectiva de los automovilistas más que como ciclista, mi primera impresión fue: "ah, es que Alejo no entiende que eso no es casualidad, que hay un diseño detrás que no entendió". Pero conociendo a Alejo, me extrañó y en la lectura me quedó claro que sí entiende, ve la problemática y sabe que los automóviles no tienen cómo respetar el paso demarcado manteniendo además algún nivel de eficiencia al doblar (que doblen más de 2 autos por ciclo de semáforo).
Insisto en la solución que hay en Larraín entre Tobalaba y Ossandón: se prohibe a los automovilistas doblar a la izquierda en esa condición, justamente para evitar que se bloquee el paso de los ciclistas. En realidad, sospecho que los motivos son más bien que no se obstruya el flujo de automóviles por Larraín a causa de los que quieren doblar y deben esperar parados su momento de cruzar, pero el efecto es el mismo. La alternativa para los automovilistas es doblar a la derecha, dar la vuelta ya sea en la calle o derechamente la vuelta a la manzana y atravesar Larraín usando la misma calle por la que no deben doblar. No se respeta mucho, pero es una alternativa que se puede aplicar perfectamente.