Cuando comenzé a dejar de usar el transporte colectivo y comenzé a usar más la bicicleta en mi barrio había muy poca gente que la usaba. Cada mañana era el único que se iba en bicicleta. Salvo el ocacional jardinero o alguien haciendo ejercicio, nadie se movía en bicicleta.
Hoy, varios años después, cada mañana me topo con mucha gente en bicicleta. Y no es que haya aumentado el número de gente que hace ejercicio, sino que veo mujeres de todas las edades, hombres vestidos de terno. En resumen, gente normal.
En Santiago queda mucho camino por recorrer, pero hoy la gente en bicicleta ya no es algo aislado.














































Comentarios recientes
hace una semana
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 3 semanas
hace 3 semanas
hace 3 semanas
hace 4 semanas
hace 4 semanas
hace 4 semanas
hace 1 mes