Ya les hemos contado antes del caso de Marcel Gutierrez, la joven que hace unos años fue atropellada por un bus del Transantiago mientras paseaba por el parque de Tobalaba. Depués de varios años Marcela a logrado ganar el juicio sobre este accidente sentando un gran precedente para todos los que andamos en Bicicleta.
En recicleta quisimos saber más de la historia de Marcela y le enviamos una entreveista a su correo. Ella, amablemente, se dio el tiempo de contestarnos para que sepamos su historia y la del juicio. Incluye la copia de la carta que tuvo que enviar a su abogado para presentar en el juicio.
Una de las cosas más importantes, a mi parecer, es que esta entrevista muestra lo desprotegidos que estamos legalmente los ciclistas y peatones en caso de un accidente. Es por eso que les pedimos a nuestros lectores que difundan esta historia, para que se tenga conciencia de lo importante que es mejorar las leyes del transito en Santiago, con especial énfasis en los vehículos no motorizados.
Antes de la entrevista, les dejo esta frase de Marcela que tiene mucho que ver el miedo al ciclismo: "llamo a ser más cuidadoso, pero no podemos vivir con miedo y el miedo pasa cuando nos atrevemos"
Y Hola Marcela, primero nos gustaría saber un poco de ti. Donde naciste, que estudias y donde trabajas.
Nací en Santiago, tengo 23 años, Voy en segundo año de Fonoaudiología. Antes de ésta carrera estudié Comunicación Audiovisual durante 3 años, pero siempre supe que no sería mi carrera definitiva, no era feliz.
- Desde cuando andas en bicicleta? como comenzaste a andar? ¿Como la usas, vas al trabajo? deporte? transporte en general?
Desde muy chica, me encantaba andar en bicicleta con mis amigas y podíamos estar toda la tarde sobre éstas, ya más grande después de algunos años sin tomarla, me di cuenta cuanto la echaba de menos y volví a usarla, extrañaba esa libertad única, la sensación de independencia y a la vez lo sano que era para mí y mi ciudad, así que la ocupaba para ir a casa de amigos (as) y aprovechar de hacer deporte.
- Hemos escuchado muchos mitos sobre como y donde fue tu accidente. Nos gustaría que pudieras relatarnos como sucedió. Esperamos que esta
pregunta no te incomode.
Yo salía a andar en bicicleta mínimo 3 veces por semana, tenía mi ruta que era Tobalaba por el sendero recreativo hasta Pocuro, de ahí andaba hasta el final de la ciclovía de Pocuro y luego me devolvía por ésta hasta vespucio con Isabel la Católica. Ese Sábado 27 de octubre no iba a ser la excepción así que salí con la idea de llegar a la hora de almuerzo devuelta a mi casa .
(Te adjunto una carta que tuve que escribir a mi abogado para el juicio y que luego la publicaron en la página web de bicicultura).
Al llegar a la esquina de Tobalaba con Pocuro, (me dirigía de Sur a Norte) el semáforo estaba en rojo, por lo que me quedé detenida esperando hasta que dieran la luz verde. Me percaté que al costado por la calle Tobalaba se encontraba un bus en segunda fila esperando doblar, por lo que asumí que me había visto, puesto que fueron varios segundos los que estuve detenida. Cuando decidí iniciar la marcha a los pocos metros me di cuenta qué el chofer del microbús no me había visto, y pensé que si me ponía en paralelo al vehículo podría tocarle la ventana, para que parara, “sentí pánico”. Acto seguido caigo al suelo con mi bicicleta por el frente del bus ya que la rueda del bus había agarrado parte de mi bicicleta, ésta se fue hacia atrás por debajo de la micro que pasó por sobre mi pierna y yo quede en la misma posición de la caída, o sea con mis piernas en dirección de la parte trasera del bus y mi cabeza hacia las ruedas delanteras. Cuando estaba en el suelo, con el ruido del motor, yo solo pensaba ¿Qué puedo gritar para que me escuchen y me entiendan?, el temor que sentí en ese momento de no ser escuchada hizo que yo gritara con todas mis fuerzas, ¡Paren la micro, paren la micro! pensé que todo había acabado ahí, que el bus se detendría, pero creció mi angustia cuando la micro siguió avanzando, yo solo gritaba que pararan la micro, pensaba en que no quería morir, ¡Dios mío por favor no me sueltes , te necesito.!
El bus siguió su camino y ahora sus ruedas traseras subieron por mis piernas y solo se detuvo cuando sus ruedas estaban sobre mis caderas.
En ese momento al estar bajo este microbús miraba hacía al lado y pude ver como la gente corría a ayudarme, y como hacían para que el chofer se percatará del daño que me estaba causando, Cuando paró y miré mis piernas me di cuenta que lo peor estaba ocurriendo, las ruedas traseras del lado derecho estaban sobre mí… sólo pude seguir gritando para que retrocedieran el bus, yo necesitaba salir de ahí, pensé que cuando retrocediera ya no iba a tener mis extremidades inferiores y que nunca más volvería a caminar….
Cuando se retrocedió el vehículo y al fin paró, yo estaba de espaldas, mirando como techo el piso de la micro, así que me giré y quise salir hacia el costado. Fue ahí cuando llegó Luis (guarda parques) y me dijo, “quédate tranquila, no te pares”, yo lo único que pensaba en ese momento era: “si no dejo de mover mis pies es porque volveré a caminar”.
La gente comenzó a bajar de la micro y yo pedía mi celular, porque tenía que avisarle a mis papás que era lo que me había pasado, los necesitaba mucho, es por eso que le pedí a Nicolás (rescatista) que me tomara la mano. Cuando me entregaron el celular llegó un señor que dijo ser médico, Así que le pedí a el que llamara a mi casa , pero que preguntara por mi papá , que mi mamá no fuera la primera en enterarse y así fue.
Sentía que el pavimento me quemaba la piel, me dolía la cadera, el muslo, es por eso que con mi mano izquierda trate de de tocarme la cadera y tenía un poco de sangre en mis dedos, sin querer mire mi codo y me di cuenta que la cosa era peor de lo que creía. Me había luxado el codo, mis huesos estaban desplazados.
Cada cierto rato hablaba con mis papás, estaba muy asustada y con gente que no conocía, se me hizo eterno esperar, “ya no quería estar más sola…”
Mientras esperaba a la ambulancia y a mis papás, llegaron los carabineros, jamás se acercaron a mí. Pedían mis datos pero yo no podía gritar más, estaba muy cansada. Sentía que la fuerza se me acababa.
Cuando llegaron mis papás la ambulancia y los bomberos ya habían llegado, yo estaba sobre una camilla, próxima a que me llevaran a la clínica, pero no fue así, estuve mucho rato en el lugar del accidente.
Ya arriba de la ambulancia empiezan a estabilizarme y le pregunto al paramédico , ¿me van a tener que amputar la pierna? El me mira y me dice “NO SE….”
Fue la noticia más devastadora, sentí tanto miedo que comencé a llorar rogándole que por favor “NO ME AMPUTEN”.
Cuando llegué a la Clínica Santa María, me estaban esperando, se portaron increíble conmigo, me trataron como si fuera su hija, pero yo seguía pidiéndoles que por favor no me amputaran, les pedí que me dieran la mano a cada uno … y los hice comprometerse conmigo que harían todo lo necesario para salvar mis piernas, y mientras estaba en la camilla en la sala de reanimación, pensaba “yo no puedo vivir sin una pierna , como lo voy a hacer, soy joven”, pero a la vez pensaba “NO QUIERO MORIR” , no puedo . así que le pedí a DIOS que me tranquilizara. Recordé a gente que también ha tenido accidentes así, y eso me dio fuerza para decir, “PASE LO QUE PASE, YO QUIERO VIVIR”
Cada cierto rato le pedía a la Dani (enfermera de urgencia) que le dijera a mis papás que estoy bien.
Me contaron que el accidente había sido muy grave que debían operarme con urgencia, yo sabía que podían amputarme la pierna aún así acepté todo, porque sabía que estaba en buenas manos.
Los días siguientes yo me mentalizaba diciendo, no me amputaron y podré caminar antes de lo que todos creen, después de cada operación yo le pedía a mi mamá que me mostrara mis piernas , “sabiendo que podía ser que ya no tuviera una…”
El proceso fue lento, a veces decaía, pensando en cómo viviré con todas estas cicatrices. Ha sido lento y doloroso.
Me han operado 7 veces, aún quedan a algunas cirugías, pero trato de mantenerme bien para poder soportar.
El año 2008 no fui a la universidad, me daba miedo salir de mi pieza, cuando subía al auto me imaginaba nuevamente el atropello, soñé muchas veces con los gritos y con accidentes…
Encuentro que no es justo todo lo que ha pasado, tener que aguantar tantas cosas sin que la otra parte se haya preocupado, acaso no le importo?.. casi me mata y me deja con secuelas de por vida. “No hay día en que no recuerde el accidente”, cada mañana cuando me miro se que aún queda mucho por recorrer, que estas marcas no se borrarán jamás y yo debo aprender a vivir con ellas.
Si hay un culpable, no soy yo.
Nos interesa mucho saber sobre el proceso legal de este tipo de accidentes.
Después de largos 2 años, felizmente el proceso legal a ha terminado.
Ganamos en el Juicio Oral, pero el tipo apeló a la Corte de Apelaciones, donde también ganamos.
Demostramos no solo mi inocencia, sino que su culpabilidad.
Hoy estamos preparando el Juicio Civil el que sé que ganaremos.
- ¿Cómo enfrentaste tu accedente del punto de vista legal? comenzaste
acciones inmediatamente o dejaste pasar algún tiempo?, ¿Recurriste a
muchos abogados?
La verdad es que en un principio estando en la UTI mi papá se preocupó de todos esos temas, buscar abogados, buscar testigos, buscar la verdad y todo lo que sirviera para el juicio, ya que sabía que sería un proceso difícil y largo.
Para nuestra suerte la búsqueda fue fácil, la verdad todos querían ayudarnos y fue ahí donde encontramos a nuestros abogados Andrés Donoso Y Cristian Ramírez, ellos me acompañaron y apoyaron en todo este período que fue súper duro para mí, ya que muchas veces me sentí sola, luchando contra la corriente, muchas veces pensé en dejar todo, no quería volver a escuchar del accidente, de ir a declarar, ir al Servicio Médico Legal, etc. No quería nada que tuviera que ver con el tema legal, me ponía mal.
- ¿Cuál ha sido la parte más difícil de todo este proceso?
La primera fue tener que asumir la realidad de que podrían amputarme la pierna teniendo 21 años, y soportar una serie larga de cirugías, la segunda fue lo desgastante que es demandar y tener que ir a juicio, este proceso judicial duró casi dos años y medios .
- ¿Cómo ves la infraestructura legal para casos como el tuyo?
¿Tuviste alguna ley que te apoyara?
¿Cuál fue la base de tu caso?
¿Que fue lo más difícil de todo el proceso legal?
Este tema es muy complejo, y a veces difícil de comprender.
La infraestrucura es pobre, porque no hay una legislación clara en la que los ciclistas sean considerados actores reales y tengan sus derechos en la vía. Se habla del ciclista como vehículo, pero la carrocería es la persona y tiene que combatir en igualdad de condiciones en las calles con vehículos motorizados de gran tonelaje.
La ley, como dije antes es pobre, sé que hubo que considerarme vehículo y ocupar la leyes del tránsito que rige a los automovilistas más que nada.
La base legal de mi caso, fue demostrar la culpa del conductor del microbús en cuanto el dobló en segunda fila, estando demarcado sólo una vía de viraje a la derecha, luego la pérdida de derechos del conductor al virar a la derecha, otorgando preferencia a quienes cruzan, sean estos peatones o vehículos y también la negligencia de este y la irresponsabilidad de avanzar sin estar atento.
En cuanto al proceso y sus dificultades, tengo entendido por mi Papá que estos juicios generalmente se pierden por que existen pocas pruebas y los jueces no tienen elementos de juicio.
En mi caso creemos que carabineros hizo una muy mala labor, o más bien dicho no hicieron su trabajo como se requiere.
En el primer informe dice que no hay testigos considerando que en esa esquina había una fila enorme de personas que se suben a los buses luego de bajar del metro, además de cerca de 50 personas que iban sobre el bus, etc. esto fuen un día sábado a las 13:30 hrs.
Luego el chofer del bus indica que nunca me vio y cree que yo iba conduciendo mi bicicleta y lo choqué por el lado, cayendo bajo las ruedas traseras.
Todo eso es mentira ya que él me atropelló con el frente del bus y pasó sobre mi.
Para la justicia entonces es su versión contra la mía.
Felizmente tuvimos muchos testigos que estaban presentes y me cooperaron en el juicio.
Como ha sido el proceso de recuperación?
Intenso y agotador , la verdad antes del accidente siempre pensaba si me ocurriera algo así , prefiero morir y luego decía pero a mi no me va a pasar , que ironía , no? cuando pasó dije ok , quiero vivir y mi familia y amigos deben verme bien por que se que también es difícil para ellos y yo me las puedo ,así q trataba de reírme y decir estoy viva ,tengo mi pierna y las cicatrices tienen solución ,durante los primero meses esa fue mi forma de ver lo q me había ocurrido ,pero luego de poder caminar bien y que las heridas ya habían sanado casi 9 meses después comenzó el stres post traumático más severo, donde no quería salir de mi casa, cruzar una calle en donde los autos doblaran me paralizaba , tenía pesadillas y no quería ver a nadie y menos subirme a una micro , fue duro darme cuenta q tenía 22 años recién cumplidos que la gente que me rodeaba seguía su vida y yo no lo estaba haciendo, prefería estar en mi cama acostada , no quería salir de la pieza y cada vez q me subía aun auto sentía q nos chocaban , todo empeoraba cuando sabía algo del juicio , los informes fueron lapidarios y mentirosos en contra mía , la verdad es q a veces hasta ridículos , ahora me río , pero pensaba no puedo confiar ni siquiera en estas instituciones que se supone q sirven a la ciudadanía?! , Con ayuda de mi psicólogo, mi familia ,amigos ,abogados, pude salir adelante .Aún me queda si dios quiere la última operación que vendría siendo la séptima ahora en junio , así q el proceso de recuperación físico no ha terminado y psicológicamente siento que volví a nacer luego de ganar el juicio .
Lo difícil ha sido compensado .
- Sabemos que tu padre movió montañas por ayudarte. ¿Puedes contarnos de eso?
Yo sé que desde el día del accidente, todas las noches después de acompañarme en la clínica se dedicó a trabajar en el futuro juicio. Buscó testigos, habló con mucha gente, sacó cientos de fotos, puso carteles que los choferes retiraban en la noche y salía nuevamente a pegarlos. Así comenzó a contactar gente que estuvo ese día. Se entrevistó con gente que trabaja en esa esquina, con políticos, con asociaciones, con profesionales, Ingenieros en tránsito, con gentes de 3 municipios para comprender el espíritu de las ciclovías. Juntó mucha información que traspasó a los abogados y a la Fiscalía. De otra forma este era otro juicio perdido.
- Tienes algún consejo para darle a la gente que anda en bicicleta?
Que no tengan miedo de salir a las calles, pero siempre háganlo con precaución, el triple de lo que se tiene normalmente , hay que desconfiar a veces ya que uno puede ser responsable pero los demás no, es por eso que llamo a ser más cuidadoso, pero no podemos vivir con miedo y el miedo pasa cuando nos atrevemos.
Algo que decirle a la gente que como tu ha sufrido un accidente que le ha cambiado
la vida?
Cada uno lo vive de manera distinta, pero creo que las ganas de vivir son las mismas cuando ocurre un accidente de este tipo, pienso que no podemos preguntarnos por que a mi , si no que preguntarse para qué , es más sano. Es verdad que dá rabia y uno dice cuanto más tengo que aguantar ¿no basta con los dolores físicos, el daño psicológico , para además seguir un juicio agotador ? y creo que es lógico, lo importante es que nos demos cuenta que tenemos que luchar y aunque estemos cansados debemos seguir hasta el final . El accidente y la rehabilitación se vive como uno quiere vivirlo, yo preferí vivirlo con una sonrisa , diciendo yo puedo salir de esto y agradezco estar viva .
Ya les hemos contado antes del caso de Marcel Gutierrez, la joven que hace unos años fue atropellada por un bus del Transantiago mientras paseaba por el parque de Tobalaba. Depués de varios años Marcela a logrado ganar el juicio sobre este accidente sentando un gran precedente para todos los que andamos en Bicicleta.
En recicleta quisimos saber más de la historia de Marcela y le enviamos una entreveista a su correo. Ella, amablemente, se dio el tiempo de contestarnos para que sepamos su historia y la del juicio. Incluye la copia de la carta que tuvo que enviar a su abogado para presentar en el juicio.
Una de las cosas más importantes, a mi parecer, es que esta entrevista muestra lo desprotegidos que estamos legalmente los ciclistas y peatones en caso de un accidente. Es por eso que les pedimos a nuestros lectores que difundan esta historia, para que se tenga conciencia de lo importante que es mejorar las leyes del transito en Santiago, con especial énfasis en los vehículos no motorizados.
Antes de la entrevista, les dejo esta frase de Marcela que tiene mucho que ver el miedo al ciclismo: "llamo a ser más cuidadoso, pero no podemos vivir con miedo y el miedo pasa cuando nos atrevemos"
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